Contra
viento y marea, Tanja Latina, el hermano latino
del venerable festival Tanjazz, lucha para existir.
Después de pasar muchos obstáculos
para asegurar su supervivencia financiera, la Fundación
Lorin lo ha confirmado: la 4ª edición
de la cita más abrasadora del otoño
tendrá lugar los próximos jueves 17,
viernes 18 y sábado 19 de noviembre.
Coincidiendo con tres días festivos (la Fiesta
de la Independencia es el viernes 19 de noviembre),
brinda a los aficionados de los ritmos cubanos,
caribeños y sudamericanos la posibilidad
de encontrarse en Tánger para un largo fin
de semana de música y baile dentro del espléndido
Palacio de las Instituciones Italianas.
Ha sido muy complicado equilibrar el presupuesto
de Tanja Latina, ya de por sí muy reducido
para un evento de estas características,
ha declarado Philippe Lorin. No llego a entender
por qué, teniendo en cuenta que en la última
edición se han vendido más de 2000
entradas y que la música latina es la favorita
de los marroquíes, a parte de la propia,
por supuesto.
La cuarta edición del Tanja Latina ha sido
posible gracias a la fidelidad de algunos sponsors
(el ONMT y Corona) y de un puñado de anunciantes
(CAC, BEL, BMCI, Industube, Jacob Delafon, Vitogaz),
así como al intercambio de mercancías
y a donaciones privadas.
Para los amantes de la salsa, el tango y la samba
el festival propone tres noches de fiesta. Cada
día habrá dos conciertos, a las 21.30
y a medianoche en la escena del Patio Grande (Gran
Patio). Entre concierto y concierto, la batucada
pone la pizca de locura y ritmo en el Jardín
central.
Al inicio de la noche, a partir de las 20 horas,
Mamborama y Maroc Salsa ofrecerá clases de
salsa en el Salón Grande (Gran Salon). En
el Salon Pequeño (Pequeño Salon),
Benoît y Tamara serán los anfitriones
de las clases de tango. Es el momento de prepararse
y mejorar los pasos para luego participar en las
dos pistas de baile (salsa y tango) a cargo de DJ’s
que prolongarán la fiesta hasta el final
de la noche...
... Para los más nuevos, será la ocasión
de descubrir ese magnífico lugar que los
fieles del Tanjazz conocen muy bien: el palacio
del sultán Moulay Hafid, construido en 1912
y que ofrece, en tonos dorado, con sus zouaks (pintura
en color sobre madera típica de Marruecos),
sus salones y su jardín andalusí,
un escenario maravilloso para la música.
También habrá un espacio para reponer
fuerzas con un bocado y refrescarse, para poder
seguir la fiesta a lo largo de la noche.
¡Saboread su esencia sin moderación…mientras
viva, Tanja Latina! |